• Mildred Mejia

UNA COSA LLAMADA FELICIDAD…

Cada cual tiene su propio concepto de lo que es felicidad, sin embargo, considero que hacer lo que te guste, estar con la familia, tener salud, visitar o comer lo que prefieras, eso es felicidad… Aunque a veces nos compliquemos buscando la perfección en la misma y sabes ¿qué?, eso no existe… La felicidad esta donde menos lo esperas y a veces hasta sin buscarla, muchos procuramos retenerla, pero ella es esquiva.


Hay tantas cosas por aprender, lugares por visitar, amores por encontrar y perder que la vida no nos alcanza, entonces porque aferrarse a vivir una vida infeliz, preocupándose por desamores o simplemente analizando que el mundo va cada vez peor. Cuando llegamos a esta tierra maravillosa ya todo estaba hecho, con o sin problemas, nosotros aportamos un granito de arena para que las cosas vayan mejor, pero olvídelo que todo seguirá de mal en peor. Aprenda el arte de disfrutar una apuesta de sol en la playa o simplemente que el alba un día le encuentre, así sea en una montaña o en el techo de su casa (donde quiera que lo perciba va a ser hermoso), tenga una mascota y disfrute de la ternura de tenerle mientras le alimenta, le baña o simplemente le carga en tanto le habla, canta o simplemente le observa detenidamente.


Es increíble como las personas cambian de perspectiva cuando yacen postrado en una cama, o simplemente cuando sobreviven a una enfermedad catastrófica, pues se dan cuenta que lo importante es estar vivo, no importa que tan bien o mal estén económicamente hablando (pues para muchas personas el tener dinero en abundancia es un gran motivo de felicidad) no entiendo porque hay multimillonarios que se suicidan entonces…


Mi abuela tiene 91 años de edad y hace tiempo le prohibieron comer carne de cerdo (nunca la ha dejado, para que sepan, jajaja) y cuando ella tiene en su plato esa carne de cerdo frita, me mira y se hecha a reír con una sola picardía… ¡Ella se siente feliz con eso! Y lo disfruta como si fuera el último bocado que fuese a degustar; por ejemplo, a mi me encantan los girasoles y cada vez que puedo se los regalo a alguien especial, pero cuando quiero tenerlos en casa no espero a que alguien me los lleve, voy a la floristería y me los compro, porque verlos en la sala de casa me hace feliz… no puedo este triste o amargada porque no me los obsequien, ¡nooooo!

Lo que intento decirle amigo lector con todo esto es que si estas deprimido, ansioso o simplemente triste, que salgas de casa, visite el vecino, cómase un helado o simplemente haga ejercicio que lo que usted necesita es que su cerebro se oxigene y pueda pensar con mayor claridad. Nunca se encierre en una sola idea cuando tenga algún problema, la vida es esplendida aun con todo y sus problemas, esto son los que te hacen crecer y avanzar hacia las metas que te propones. Me da mucha lastima cuando alguien atenta contra sí, simplemente, por no hablar con alguien que pueda hacerle ver que no todo está perdido, que a pesar de las dificultades siempre hay soluciones, siempre podemos encontrar la manera de ser feliz, y que esta no te exige grandes sacrificios para alcanzarla.


Finalmente, queridos amigos, la vida es un regalo hermoso, solo tenemos que aprender a mirar un poco más allá de los conflictos, más allá de esa deuda y un poco más allá de ese pensamiento negativo que no te permite ver con lucidez las innumerables soluciones que hay en frente de ti.

“Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios”. Confucio.

Mildred Mejia,

Coach.

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