• Ramón Zorrilla

Pedernales en el espejo de Verón

Hoy no nos caben dudas de que Pedernales recibirá el gran impulso del desarrollo turístico. Pero algo les preocupa a los pedernalenses, hubo un tiempo, en otro pueblo, donde pasó lo mismo. Un pueblito de pescadores y hacedores de carbón, vio, de repente, que la cosa cambió. El turismo había llegado de la mano del sector privado.


Con los años, aquellos carboneros se convertían en millonarios al vender sus terrenos a nuevos habitantes, nacionales o extranjeros. Pero el boom económico y el poco control de las autoridades, trajo consigo la arrabalización vergonzosa que no permitía que se les recomendara a los turistas visitar aquellas calles indignas de un destino turístico excepcional.


Aquel pueblo, de tres tiempos: pasado, presente y quizás futuro, no es otro que Verón. Pedernales debe lograr que caminar por sus calles y conocer su gente sea una experiencia memorable, positiva, digna de contarse y repetirse. Es tiempo de planificarlo.

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