• Diannelys Santos

La mente: otro de los daños colaterales del COVID-19


  • El COVID-19 no solo afecta nuestro sistema respiratorio, sino que de forma inderecta, también hace daños mentales que pueden llegar a ser mortales.

  • La falta de dinero y el confinamiento pueden ser claves para que las personas pierden el control de su mente.

Luego de que la pandemia por el coronavirus COVID-19 llegara al país, el Gobierno se vio en la obligación de cerrar temporalmente la economía para evitar la propagación del virus.


Producto de esta crisis, diferentes empresas han suspendido y cancelado muchos de sus colaboradores por los pocos o nada de ingresos que han estado percibiendo por la situación. Otros que se han visto muy afectados son los trabajadores independientes.

Ante la situación, la psicóloga Claudia López, explicó que se puede considerar normal que este cambio traiga síntomas en la vida de las personas, como la ansiedad e incertidumbre por no saber qué pasará en un futuro. “Lo que no es normal es que es que dicha ansiedad y tristeza lleve a una depresión, o quedarse acostados en una cama sin querer levantarse”, precisó López. “Para gestionar estas emociones correctamente debemos encontrarnos con nosotros mismos. Ponerle nombre a esas emociones que estamos sintiendo, y reconocerlos para Claudia López. darle un mejor manejo a estas emociones”, encomendó.


Por otro lado, algunos ciudadanos expresan el efecto negativo que les ha ocasionado la crisis económica actual en el país producto del COVID-19. Uno de ellos es Eudomar Montero, quien se dedica al comercio de cuadros para la decoración de hogar. Explica que tuvo un golpe mental y que al principio fue algo devastador y deprimente, porque todos los planes que se había trazado para éste año fueron destruidos por la situación. Felicia Bonifacio, vendedora de frutas en Verón, dijo que “para mí fue un poco difícil, me deprimió mucho, ya que todo esto fue algo de sorpresa y pude sostenerme por todo este tiempo que he paralizado las ventas por ayudas de personas allegadas que se solidarizaron”.


Asimismo, Bonifacio manifestó que las ventas han estado muy flojas desde que abrió la economía, y a penas el dinero le alcanza para comer. Luis Geraldo Ruiz, comerciante de accesorios para celulares, señaló que ha sido muy difícil, porque se pararon las ventas, situación que lo ha llevado a verse en la obligación de hacer trabajos que nunca pensó que haría para poder sostenerse económicamente.


Miguel Rodríguez, fue suspendido cuando inició la cuarentena de la empresa para la que prestaba sus servicios. Expuso que durante este tiempo se ha dedicado a cocer zapatos y en algunas de la ocasión indicó que cuando no encuentra ninguna persona que le interesen sus servicios se ha visto en la necesidad de tener que pedir para poder comer.

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