• Antonio Corcino

Folklore quisqueyano

Con la obra “Cosas Añejas” el escritor Cesar Nicolás Penson, formuló el contenido y la importancia de lo que llamó el “folklore quisqueyano” el que describe nuestra manera de ser y pensar. La noción de pueblo, como sujeto del folklore obligó a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) a reconocer, declarando el 22 de agosto como “Día Internacional del Folklore”. Sus valores como manifestaciones populares y la expresión de los pueblos.


De igual importancia y en sintonía con ese sentir se dictó el Decreto Presidencial 173-01, que manda a recordar el 10 de febrero, como Día Nacional del Folklore Dominicano, con ello se distingue lo del pueblo y el cómo somos como grupo.


La elección de estas fechas respondieron acontecimientos vinculados con la investigación y la promoción de este quehacer del pueblo y como en todos los niveles del discurso se encuentran huellas de los pueblos, de lo no oficial.


En general, el folklore como expresión espiritual y material que sobrevive y su origen es el pueblo. Como el nuestro, que forja la identidad. Sus rasgos están en la música, las comidas, bebidas, vestimentas, creencias, instrumentos, mitos y leyendas de raíz folclórica, los cuales se creían que estaban asociados algunas razas, al campo, a analfabeto, a pobre o alguna clase social, pero esas manifestaciones populares sobrepasan esas dimensiones.


En tanto, el folklore dominicano es rico, pintoresco y alegre en su expresión, lo que lo constituye en uno de los pilares de la dominicanidad, lo que somos y como nos perciben. Se ha nutrido de la vida como grupo, respondiendo y estableciendo relaciones con estructuras y contextos sociales, políticos, históricos y culturales en la construcción como sociedad.


Por su significación, esta transmisión de los elementos distintivos, específicos, característicos e inconfundibles que lo definen y afianzan lo dominicano evocando lo local que ante lo global potencializa un genuino y espontáneo recurso para enfrentar sus embates.


De modo que este “saber popular dominicano” sentir, cantar, baile y contar lo del pueblo es parte de la colectividad y que no es patrimonio de nadie, es anónimo, pero si sus promotores.


Sin embargo, su revalorización, comunicación y transmisión a la comunidad y al mundo, lo mantiene vivo como expresión popular de la vida social e impulsarlo amortigua los efectos de los cambios sociales e internacionales que generan la modernidad.


En tal sentido, como tal sus elementos diferenciales y sus aportes como monumento viviente dominicano imprimen color y sabor a la cultura universal.

Entradas Recientes

Ver todo

Recuperación del turismo

El gran desafío que tienen las autoridades de Ministerio de Turismo es poder recobrar los niveles que alcanzó la actividad turística en el 2018, afianzando la confianza con la seguridad sanitaria. En

Nueva forma de gestión pública

Si luce que partiremos de cero, no en el marco constitucional y jurídico y nueva fuerza moral como contrato social constituyen ventajas comparativas para restablecer y acelerar el relanzamiento de la

Instaurar la confianza

La Constitución cada cuatro años obliga a un cambio de mando-presidencial, legislativo y municipal. Sus representantes en Asamblea Nacional que resultaron electos, habilitados para generar reformas al

Publicidad

Carretera Veron-Punta Cana, próximo al cruce de Verón, Grupo de Medios EB, La Altagracia, República Dominicana

En colaboración con Naranja China 2020