• Luis Orlando García.

Pelearse a muerte

Lo odias tanto que luego de llamarlo con el pensamiento, no te queda otra alternativa que marcarle a su celular. Te da rabia que te responda con tanta amabilidad, ahora que ya están definitivamente separados, por lo que interrumpes sus palabras y con un desfile de improperios, procuras ofenderle en todos los idiomas-aún el de las palabras obscenas-como para que no le quede ninguna duda de cuán desagradable te resulta. Finalmente le cierras la llamada para que no pueda contestarte.


La aborreces, ya no la resistes con ese afán de estar peleando contigo por puro placer, y aunque no puedes negar cuanto la extrañas, te sientes mucho más tranquilo lejos de su compañía y esa problemática convivencia. Te molestas de solo recordar, como ella siendo tu mujer es quien pretende controlarte en todo, desafiando tu bien arraigado machismo.


Y por si fuera poco, también llegan a tu memoria las vergüenzas que te hace pasar y esos constantes shows por celos que le caracterizan, con cualquier amiga o conocida tuya. Aunque ya no está contigo, lo críticas si se viste de azul, de verde o del color que sea, y aún inconforme haces público tus criterios por todos los ámbitos incluyendo las redes sociales, para que él sepa perfectamente que eres tú quien lo dice. Además arremetes con fuerza contra cualquier fémina que se le acerque, pues así mismo como lo odias a muerte, no asimilas la idea de verlo con otra mujer al lado.


Te satisface por una parte haberte librado de ella para siempre, pero en el fondo te preocupa demasiado, que en medio de esta crisis entre los dos pueda aparecer otro hombre en su vida, por eso, aunque nunca lo declaras en público, inviertes mucho tiempo en averiguar a qué dedica su tiempo libre, con quien se reúne, y sobre todo deseas saber con urgencia, de dónde salió ese nuevo amiguito que has sabido la ha estado acompañado en estas últimas veces.


Sin embargo, la vida irónicamente les ha jugado una mala pasada. Ni tú ni ella imaginaban, que iban a coincidir personalmente en esta excursión de fin de semana, ni que siendo la playa tan inmensa, se irían a encontrar solos cara a cara. Es indiscutible que al fin tendrán la oportunidad de pelearse a muerte…

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Carretera Veron-Punta Cana, próximo al cruce de Verón, Grupo de Medios EB, La Altagracia, República Dominicana

En colaboración con Naranja China 2020