JBavaro Banner 728x90

BOULEVARD DE LA MEDICINA PREVENTIVA / Aumenta el hambre en el mundo

Escrito por DR. HERVIDO TAVÁREZ / htavarez2883@gmail.com.

La alimentación y nutrición son 2 conceptos que a menudo se suelen confundir, pero la realidad es que son muy diferentes, aunque no puede haber nutrición sin alimentación.

La Alimentación es el proceso mediante el cual los seres humanos ingerimos los alimentos, para obtener energía y poder subsistir y desarrollar nuestras actividades cotidianas.

La nutrición, se basa en el aprovechamiento de los nutrimentos de los alimentos a nivel celular. Por lo tanto, es imposible que un ser humano pueda vivir sin alimentarse y nutrirse adecuadamente, debido a que esto traería consecuencias nefastas para su salud e irremediablemente una muerte prematura.

La lucha constante del hombre ha sido la supervivencia, cuando esta se encuentra coartada surge el mecanismo de defensa, el cual no conoce de límites.

La organización mundial de la salud recientemente ha dado a conocer unas estadísticas en donde se pone de manifiesto que alrededor de 815 millones de personas en el mundo padecen hambre, y que millones de niños están predispuestos a tener malnutrición, por lo que tendrán retraso del crecimiento físico e intelectual. Las cifras de la hambruna están distribuidas en la siguiente escala: Asia con 520 millones personas; África con 243 millones personas y América latina y el Caribe con 42 millones de personas.

Según se estableció en la declaración universal de los derechos humanos, 10 de diciembre de 1948 Paris Francia, la alimentación es un derecho universal que debe ser garantizado a todo ser humano que respire, por lo tanto, no debe existir una sola persona hambrienta en el planeta tierra.

Por lo visto estamos en el preludio de otra gran depresión, aquel periodo lúgubre de la historia que inicio en los años 30 hasta principios de la década del 40 del siglo 20; solo que en nuestra era serían más visibles y catastróficos los daños, pues la humanidad se ha multiplicado de manera vertiginosa desde entonces hasta nuestros días.

Es tan impredecible el ser humano, que no es capaz de someterse a sus propias reglas que en grupo y consenso se establecen, por ello viola constantemente sus propios códigos conductuales; todo simplemente en desmedro de su propia especie.