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Cómo recuperar la belleza del rostro con el ultrasonido

Escrito por Génesis Pache goache@editorabavaro.com.

El ultrasonido permite a hombres y mujeres verse más jóvenes, alegres y naturales, sin necesidad de agujas o bisturí.

Punta Cana. El ultrasonido ahora se utiliza para elevar, tonificar, tensar la piel y los músculos del rostro y cuello, por lo que ya quedaron atrás las agujas y el bisturí. Con la emisión de ondas sonoras imperceptible para el oído humano, ya en la República Dominicana se realiza este tratamiento.

Las nuevas tecnologías al servicio de la medicina estética permiten a hombres y mujeres verse más jóvenes, alegres y naturales sin necesidad de agujas o bisturí. El paso de los años, la genética, los cambios hormonales, el estilo de vida y la exposición solar hacen que el llamado “triángulo de la belleza” (pómulos altos, cuello tenso, piel suave y contorno facial bien definido) se invierta, perdiéndose el volumen y la forma adecuada de rostro y cuello.

“El desarrollo de la tecnología de Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad ha logrado el rejuvenecimiento de la piel”, explica la dermatóloga y cosmiatra Elena Fernández Núñez.

La también directora del Centro Dermatológico Medláser asegura que el Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad promueve de manera eficaz e inmediata el “lifting” o estiramiento facial imprescindible para eliminar la flacidez, tensar la línea mandibular, definir el contorno del rostro, elevar las cejas y tonificar la piel.

“El ultrasonido induce la vibración entre partículas de tejido en el área seleccionada de cara o cuello y genera energía térmica mediante fricción para desnaturalizar el colágeno, remodelándolo y estimulando su producción, al tiempo que contrae el Sistema Múscular Aponeurótico Superficial (SMAS), todo lo cual provoca un rejuvenecimiento inmediato que mejora progresivamente hasta diez meses después del tratamiento”, agrega.

Fernández explica que el Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad atraviesa la epidermis o dermis superficial, la dermis profunda, la membrana subcutánea y la fascia aponeurótica hasta llegar al músculo, produciendo cambios notables en cara y cuello sin dañar ninguna de sus estructuras.

Las zonas de aplicación del Ultrasonido en el rostro son las mejillas, la papada, los párpados y en la frente encima de las cejas. Sus efectos son la reducción notable de los surcos nasogenianos (a ambos lados de la boca y la nariz), la línea mandibular ancha y laxa, la forma facial colgante, las mejillas aplanadas y las arrugas de la frente, devolviendo al rostro su contorno natural.

El método tiene escasas contraindicaciones y puede beneficiar a la mayoría de las personas a partir de los 25 años. El tratamiento dura alrededor de una hora y el paciente puede volver a sus actividades habituales. Se pueden hacer una o tres sesiones al año, dependiendo de la evaluación médica del paciente.