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Una decisión difícil, pero necesaria

Escrito por REDACCIÓN BÁVARONEWS.

La ruptura de casi de 70 años de relación diplomática entre República Dominicana y Taiwán es y será por muchos días un tema de discusión y análisis no sólo en ambas naciones, sino en otros litorales del mundo.

Se trata, de un acontecimiento que marca un antes y un después para nuestro país, debido a que con Taiwán mantuvimos unos vínculos muy estrechos de colaboración, más acentuada por las ayudas que ese país asiático materializó en beneficio de diversos ámbitos de la vida nacional.

La reacción de ese pueblo, obviamente, fue contraria al júbilo que ha mostrado el gobierno dominicano por haberse desprendido de 69 años de relación diplomática, para iniciar una nueva experiencia en ese ramo con la República Popular China.

El gigante asiático representa actualmente la segunda economía más importante del mundo, tras haber desplazado (hace ya varios años) a Japón de ese sitial. China es uno de los países con mayor crecimiento económico del mundo, tanto así que hay quienes se aventuran a proyectarla como la próxima potencia más poderosa del planeta, por encima incluso de los Estados Unidos.

Con esta nación norteamericana mantiene, precisamente, una guerra comercial que le ha dado un empuje en términos de expansión y proyección internacional, que bien ha servido para fortalecer su sólido posicionamiento frente a otros estados de gran influencia.

En el caso de República Dominicana, China representa el segundo suplidor de mercancías, y somos su segundo socio comercial en El Caribe y Centroamérica.

Estamos, pues, ante un momento trascendental en nuestra historia diplomática. Unos juzgarán esta decisión de forma drástica y con múltiples calificativos, partiendo de la premisa de que Taiwán fue un amigo generoso y leal con República Dominicana.

Pero el criterio prevaleciente fueron las ventajas relativas que confiere tener un vínculo con un Estado que, sin espacio para dudas, vive uno de sus mejores momentos en el tablero mundial.

La suerte está echada.