JBavaro Banner 728x90

EN BUEN SENTIDO / La transparencia como deber

Escrito por ANTONIO CORCINO / ancorcino@gmail.com.

La Organización de las Naciones Unidas, como organismo internacional promueve entre los Estados miembros, la transparencia en sus labores administrativas para buscar neutralizar la corrupción y evitar conflictos sociales.

Toda relación, tanto humana como de Estado, el uso de la transparencia y el manejo equitativo de los recursos públicos, constituye una buena práctica que fortalece los vínculos que los une. Para afianzar la relación del Estado con sus ciudadanos, el manejo de los fondos públicos tiene que ser transparente tanto en las acciones como las decisiones que asuman sus gobernantes para robustecer la democracia.

La corrupción, en los gobiernos deshumaniza, ya que se llevar derechos fundamentales de las personas, previstos en la Agenda Universal de las Convenciones de las Naciones Unidas contra la corrupción y la Interamericana contra la corrupción, las que buscan fomentar la transparencia a nivel global. La transparencia como forma de gobernar limita el avance de la corrupción, como de igual manera, evita que se forme en la población, la percepción de mala práctica administrativa, la cual es un obstáculo para el desarrollo humano.

Para que puedan ser asegurados los derechos de los ciudadanos, la constitución y las leyes dominicanas, obligan a las autoridades a ser transparentes, responsables y honestos, en sus ejercicios como servidores públicos, promotores de derechos y de auspiciar la transparencia como principio y practica de vida para no dar lugar a las dudas o la corrupción. La habilidad nociva que golpea despiadadamente a la población y agudiza la crisis social, es la depravación como la no transparencia administrativa, actos que como nación tenemos que repudiar y sancionar a todo aquel que no maneje los fondos públicos de manera diáfana, en tal sentido, hay que permitir y promover la transparencia para que no prospere, e impulsar el uso del erario público apegado a la ética y la moral.

De modo que, si para la vida social, la conducta humana, el leguaje y la comunicación son esenciales, para la paz social la transparencia es fundamental, ya que es un medio para eludir la corrupción, que ya no solo es una cuestión de percepción sino que quebranta derechos. Ante el cuerpo social, la falta de transparencia administrativa es una amenaza para la estabilidad, por la cual las autoridades tienen el deber de ser garante y manejar los recursos públicos con dignidad y justicia.