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PROTAGONISTA - Belkis y Nicol

Escrito por Génesis Pache gpache@editorabavaro.com.

Nicol y Belkis

Punta Cana. Dicen que dos cabezas piensan mejor que una, en este caso se demuestran a cabalidad este dicho. Y, es que Belkis y Nicol han conformado el dúo perfecto que ha logrado marcar una referencia obligatoria en el mismo centro de Verón, Casa Holanda.

Una gran familia, es lo que estas mujeres han logrado establecer en ese pequeño espacio, cuyos jardines parecen sacados de los cuentos de hadas. Ambas llevan años de vivir en esta zona, pero son oriundas de Imbert, Puerto Plata.<M/p> Pese a que todos les llaman Nicol y Belkis, la realidad es que el nombre de Nicol es Nicolasa Ramírez de Van Der Meij y el de Belkis es Lidia Ramírez.

Mujeres luchadores que siempre se han mantenido unidas frente a las adversidades y situaciones de la vida, sería la mejor forma de describirlas. Nicol recordó su niñez como linda, en una familia larga, debido a que son ocho hermanos. Describió a su madre como una persona bondadosa y a su padre como muy abnegado y trabajador.

Belkis dijo que su hermana hacía referencia a que en la niñez lo que más se disfruta es la unión y que ellas vienen de una familia muy unida, donde lo que le duele a uno le duele a todos. “Yo entiendo que parte de la fortaleza que tenemos viene desde atrás desde nuestra niñez. Nuestros padres nos inculcaron eso”, comentó.

Nicol explicó que ella fue la primera en llegar a la zona turística de Verón-Punta Cana, el 20 de abril de 1992, cuando vino a trabajar al GRUPO PUNTACANA, al hotel Puntacana Beach Resort. Mencionó que en ese entonces trabajaba con Radhamés Barrera, financiero de la empresa, con quien había trabajado antes en Sosúa. Precisó que este le hizo una oferta para que viniera a trabajar a la zona. Belkis recordó que ella GRUvino a esta zona a pasar unas vacaciones, invitada por su hermana (Nicol) y por su cuñado Raúl Van Der Meij. Expuso que en ese tiempo que estuvo aquí había una vacante en un departamento en el GRUPO PUNTACANA y allí se quedó, esto ocurrió alrededor del año 1993.

GRAN FAMILIA

Nicol está casada con Raúl Van Der Meij, hace 22 años. Es madre de Carlos Raúl, de 21 años y de Ana Nicole, de 19 años. Resaltó que tiene una familia muy linda y unida.

“La familia para nosotros siempre ha sido lo primero, una de las causas de yo dejar mi trabajo en Puntacana fue para dedicarme un poco más a ellos. Los hijos necesitan el calor de la madre, somos nosotros quienes vamos escribiendo en la vida de ellos”, dijo Nicol.

Precisó que los hijos siempre van a tomar decisiones, pero que es importante que las que tomen dependan de los valores que los padres le hayan inculcado. Manifestó que sus dos hijos están ahora en la universidad.

Belkis dijo que sólo tiene una hija, Iliana, a quien describió como una niña que “gracias a Dios es muy buena, porque ha querido estudiar”. Manifestó que cuando los padres impulsan a los hijos a estudiar ellos lo hacen. Señaló que los niños son como esponjas, a los que se les va dando las cosas y ellos las van aprendiendo y absorbiendo.

“Yo soy madre soltera, pero tengo una familia, que es mi hermana y su esposo. Siempre he estado con ellos, hemos compartido hasta ahora todo este tiempo juntos. Mi hija Iliana ha crecido dentro del hogar de ellos, somos un equipo, considero que parte de lo que somos como familia es por el equipo que somos”, indicó Belkis.

HERMANAS INSEPARABLES

Nicol refirió que pese a que son ocho hermanos, ellas dos siempre se han amado, que son como almas gemelas. Narró que ella primero se fue a Santo Domingo a estudiar y se llevó a su hermana Belkis, quien estaba en una universidad en Puerto Plata y la dejó por irse con ella. “Siempre ella ha sido mi complemento.

Yo soy más pasiva, como más romántica y ella es más práctica y nos complementamos bastante. La relación de nosotras es una relación rara, porque todas las hermanas pelean, crean chismes y se murmuran, hay como una competencia entre ellas, pero nosotras somos la antítesis”, señaló Nicol.

Estas dos hermanas que trabajan y viven juntas en el mismo entorno señalaron que nunca se han peleado, que entre ellas hay un respeto y cariño muy grande. Belkis explicó que si una de ellas tiene un problema la otra no tiene que hablar, porque hay una conexión tan grande que lo que siente una lo siente la otra.

Belkis indicó que ella es de carácter fuerte, pero que piensa que esto ha sido bueno, porque de lo contrario, su unión y asociación no hubiera funcionado.

CASA HOLANDA

Nicol describió a Casa Holanda como el otro hijo de ellas, un negocio familiar que nació trabajando ella y su esposo en Puntacana. Explicó que en ese entonces alguien tenía que quedarse al frente del negocio y esa fue Belkis, quien comenzó sacando las vasijas al frente.

“En aquel tiempo sólo había como seis casas por aquí y la gente decía que estábamos locos, que a quién le íbamos a vender, pero había un futuro muy grande y nosotras esperábamos por ello”, dijo Nicol.

Para ella, este es un negocio que la llena de muchas satisfacciones, porque allí no sólo van las personas a comprar, sino que también las personas van a relajarse, debido a que es un negocio que da paz. Refirió que caminar por los pasillos del jardín y ver cada detalle, le cambia la vida a cualquier persona.

“Negocios hay muchos, donde quiera se venden plantas y objetos, pero es el servicio y la entrega lo que hace la diferencia. Casa Holanda, aunque no me de dinero, siempre la voy a tener porque cada planta y cada piedra fue puesta por nosotros como familia”, señaló Nicol.

Belkis dijo que se le puso Casa Holanda por ser un sueño de cuatro, que incluye a Francisca Gonzáles, a Raúl Van Der Meij y a ellas dos. Precisó que Francisca es una hermana del alma de ellas, que siempre ha estado ahí y que les ha ayudado, la cual es copropietaria de Casa Holanda.

Como mensaje final, estas damas dijeron que: “Cuando das lo mejor de ti, le cambias la vida a mucha gente. Pensemos un poco en los demás y cambiemos la vida de muchos”.