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Experto inmobiliario recomienda “cerciorarse bien” antes de comprar un terreno en La Altagracia

Escrito por Génesis Pache gpache@editorabavaro.com.

 

Las invasiones de terrenos y la reventa de solares ocurren con cierta regularidad en la zona de Verón-Punta Cana.Bávaro. Ante las invasiones de terrenos y la reventa de solares que con cierta regularidad ocurre tanto en la zona de Verón-Punta Cana como en el resto de la provincia La Altagracia, el abogado inmobiliario José Miguel Martínez Cornielle recomienda a los posibles compradores asesorarse y cerciorase bien antes de adquirir un inmueble.

Abogado inmobiliario José Miguel Martínez Cornielle.Martínez, quien es socio de la firma Cornielle-Mendoza, ubicada en la Plaza Palma Real, aconsejó a los posibles compradores de terrenos que investiguen primero si el lugar en cuestión está deslindado o no, dependiendo de su condición habrá un procedimiento a agotar.

Las ventas fraudulentas de terrenos son el pan de cada día en esta zona, uno de estos casos es el que involucra decenas de familias en el sector de Villa Europa III, donde en los últimos tres años se han comprado pequeñas parcelas que hasta la fecha no se ha definido quíenes son los propietarios.

Una residente de esta sector (que pidió no ser identificada) y quien compró un solar dijo a este medio que hace tres años financió un pequeño pedazo de tierra donde construyó su casa, pero que hace algún tiempo recibieron la noticia de que el lugar donde estaban no le pertenecía a quien les vendió, sino a otra familia.

La señora le pagó la suma de cinco mil pesos de inicial y abonaba 2,500 de forma mensual a través de una institución bancaria. Señaló que en total ha pagado entre 28,000 y 30,000 pesos por el solar en donde construyó la casa en donde reside.

Hace más de un año que dejaron de pagar, tanto ella como otros compradores, porque el conflicto con los dueños y nuevos dueños de los terrenos en que viven aún no se ha solucionado.

Precisó que nunca han firmado ningún contrato de venta con nadie. Comentó que: “la persona que nos vendió esos terrenos a nosotros supuestamente no es el dueño, se llama Carlos Almonte, dicen que los verdaderos dueños son la familia Carpio, pero esa familia nunca se ha reunido con nosotros ni nos ha dado la cara”.

Según su apreciación, los compradores no saben nada de lo que sucede con los terrenos que les han vendido, tampoco se les ha dicho que pasará con ellos.

La negociación con el señor Carlos Almonte se ha hecho a través de un representante, los tratos han sido de palabras, nunca sentaron nada por escrito. El representante es la persona que se encargó de medir los terrenos y de venderle a los hoy residentes en Villa Europa III.

La compradora explicó que quedaron de enviar el contrato que debían, pero que hasta la fecha no ha llegado. “La única vez que vi a Carlos Almonte fue un día a las 10:00 de la noche”, precisó la señora.

TERRENO SIN DESLINDE

Las ventas fraudulentas de terrenos son el pan de cada día en esta zona.

El abogado inmobiliario exhorta a los compradores que, si el terreno no está deslindado, lo primero que deben hacer es solicitarle al vendedor que le dé una carta constancia y una copia de su cédula, luego debe proceder a contratar un agrimensor para que haga una investigación en la que deberá confirmar el estado jurídico, la ubicación exacta del terreno, los metros que se están vendiendo y que efectivamente la propiedad es de quien la está vendiendo, esto lo hará preguntándole a los colindantes.

Continuará el proceso solicitando el Certificado de Estado Jurídico de la Propiedad, después una certificación Impuesto al Patrimonio Inmobiliario (IPI), que es un impuesto anual que se aplica sobre la suma total del patrimonio inmobiliario gravado que tienen registrados las personas físicas y Fideicomisos.

Más adelante, deberá solicitar una certificación en el Tribunal Civil, Laboral y de Tierra, para verificar si existe litigio pendiente en contra del vendedor y que no pueda ser visible en la Certificación del Estado Jurídico.

Martínez recomendó también que luego de completar los pasos anteriores, el adquiriente suscriba entonces un contrato de reserva de propiedad o contrato de promesa de venta, en el cual se otorga un plazo de 30 días o más para realizar la investigación del inmueble.

Al final dará un avance al vendedor que deberá abarcar el costo para limpiar el terreno y cercarlo, a fin de provocar que aparezcan los posibles interesados o afectados.

Para finalizar la compra, una vez se hayan agotado los pasos anteriores y todo este claro, se procederá a firmar un contrato de venta definitivo con un notario de la jurisdicción.

TERRENO CON DESLINDE

Cuando el terreno está desliando, el proceso, pese a que es parecido, tendrá algunas variantes. El abogado inmobiliario explicó que lo primero que el comprador deberá solicitar es la copia del Certificado de Título, luego la copia de la cédula del vendedor y después contratar al agrimensor.

El procedimiento continuará con la verificación del trabajo de deslinde, para ver si no ha pasado el año que prevé la ley. Después se pedirá el Certificado de Estado Jurídico y la certificación de Impuesto al Patrimonio Inmobiliario (IPI).

Martínez señaló que una vez solicitado esto, se hará el trabajo del agrimensor, sumado a un estudio de suelo para saber si en esos terrenos se puede construir una mejora, una vivienda o un edificio.

Más adelante se procederá dando un avance para reservar el inmueble y se firmará la promesa de venta de 30 días para la investigación y trabajo de campo. Para finalizar, se procederá a firmar un contrato de venta definitivo con un notario de la jurisdicción.

El abogado recomienda a los compradores que lo mejor sería adquirir un terreno con Certificado de Título individual de la propiedad en cuestión, porque los problemas ocurren cuando las ventas son con los deslindes y las cartas de constancia, porque con esto no se sabe si el terreno se les vendió a otras personas.

Martínez dijo, además, que es muy peligroso comprar terrenos en La Altagracia sino tienen un agrimensor serio y honesto, porque los procesos pudieran tardar más de 10 años en resolverse.