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Invasores de terrenos les siguen doblando el pulso a las autoridades locales y nacionales

Escrito por Génesis Pache gpache@editorabavaro.com.

Terrenos aledaños al gimnasio Atlético Punta Cana.

Bávaro. Invadir un terreno es entrar por la fuerza a un lugar y establecerse allí sin ningún permiso u autorización. Esa es la situación que con cierta regularidad se da en el distrito turístico Verón-Punta Cana.

En esta localidad aún permanecen grandes extensiones de terreno sin estar habitadas, lo que da pie a que desaprensivos se quieran adueñar de ellas. Pese a que la situación es recurrente, hay lugares específicos en los que los invasores toman provecho.

Se trata de las comunidades de Monte Verde (Mata Mosquito), Los Altos de Friusa y las inmediaciones del gimnasio Atlético Punta Cana, justo a la orilla del Bulevar Turístico en Friusa.

La semana pasada el fiscal de Bávaro, Jorge Leonardo Tavárez, dijo que eran muy frecuentes este tipo de casos, y así lo confirmó también el encargado de la Oficina Técnica de la Junta Distrital Verón-Punta Cana, el ingeniero José Vásquez.

El encargado de esta dependencia señaló que las invasiones se deben a la falta de mano dura de parte de las autoridades correspondientes, tales como Medio Ambiente, el Ministerio de Turismo y la misma Junta Distrital. Comentó que nadie se ha querido hacer responsable de solucionar y enfrentar esto, que lo que hicieron fue pasarse la “papa caliente” de una institución a otra sin resolver el asunto.

La invasión de terreno es un tema recurrente en esta zona

Vásquez agregó que ellos como Oficina Técnica regulan de cierta forma estas situaciones, pero indicó que en el caso específico de los terrenos aledaños al gimnasio Atlético Punta Cana hubo una invasión en la que ninguno de los negocios que están ahí tiene permisos de construcción.

Explicó que todos los establecimientos comerciales allí fueron hechos de forma irregular y la mayoría se levantaron durante fines de semana, que es cuando los inspectores de la Oficina Técnica no están vigilantes.

En los casos de invasión, dijo Vásquez, lo que sigue es que el propietario de los terrenos proceda legalmente para que pueda haber un desalojo. Vásquez especificó que ellos pueden controlar sólo el hecho de dar o no permisos, pero que más allá no pueden proceder.

Especificó que en varias ocasiones pusieron policías municipales en esa zona y en esos momentos los invasores no construyeron, pero que desde que lo quitaron empezaron a edificar.

El ingeniero comentó que lo que se hizo ahí fue “de una forma arbitraria y atento a guapos”. Manifestó que actualmente esos terrenos están en un proceso judicial entre los invasores y el propietario de los terrenos.

En el lugar se han hecho negocios de agencias de vehículos, oficinas de abogados, casas, y demás. Según pudo indagar este medio, la situación que se ha dado con esta tierra se debe a una supuesta falsificación de firmas para la venta del lugar.

En los Altos de Friusa, el tema es bastante parecido, pues hay lugares en los que se han levantado construcciones sin permisos de Planeamiento Urbano, a través de la Oficina Técnica de la Junta Distrital.

MATA MOSQUITO

Negocios construidos en los terrenos que supuestamente fueron invadidos.En la distante comunidad de Monte Verde (Mata Mosquito), gran parte de los terrenos han sido ocupados de forma ilegal. Una fuente que pidió se resguardara su nombre por posibles represalias, dijo que la situación en ese sector es lamentable, porque las autoridades correspondientes “se han hecho de la vista gorda”.

Refirió que esto tal vez se deba a que están de acuerdo con los invasores. Señaló también que al menos el 80 por ciento de quienes ocupan estos terrenos de forma irregular son nacionales haitianos.

Esta fuente señaló que una gran parte de la tierra ocupada en Monte Verde es de forma ilegal, lo mismo que sucede en Machiplan, un sector que se encuentra en entre Macao y Friusa.

“Yo no entiendo la razón por la cual las autoridades no han tomado cartas en el asunto. Cada vez que pasa algo respecto a eso las informaciones corren y la gente lo sigue haciendo”, precisó la persona al BávaroNews.

Explicó que el procedimiento de los invasores en esta zona se da de la siguiente forma: dos o tres dominicanos como cabecillas buscan al menos 200 nacionales haitianos, y de forma ilícita les venden las tareas de tierra.

LEY Y ANTECEDENTE

Ley 108-05 de Registro Inmobiliario es la que contempla el procedimiento que se debe agotar ante la invasión de terrenos. En su capítulo siete sobre desalojo de inmuebles registrados, el articulo 48, sobre el procedimiento de desalojo ante la Comisión Inmobiliaria, establece que el propietario de un inmueble registrado, amparado en su Certificado de Titulo o Constancia Anotada, puede requerir a la Comisión Inmobiliaria el auxilio de la fuerza pública para proceder al desalojo del ocupante o intruso.

El párrafo uno de ese mismo artículo dice que “el propietario se proveerá de una autorización emitida por la Comisión Inmobiliaria que será notificada al intruso por acto de alguacil, de la misma jurisdicción, conjuntamente con el Certificado de Titulo, intimándole para que en el plazo de quince días abandone el inmueble ilegalmente ocupado. Vencido este plazo, la Comisión Inmobiliaria mediante oficio que será notificado mediante acto de alguacil concederá un último plazo de quince días para que abandone el inmueble o deposite sus alegatos por ante dicha institución”.

El párrafo dos contempla que “la Comisión Inmobiliaria luego de que compruebe la legitimidad de 10s documentos depositados por el propietario, y transcurridos 10s plazos ya establecidos ordenara el desalojo que deberá ser realizado por acto de alguacil mediante proceso verbal de desalojo en un plazo no mayor de treinta días”.

En Verón-Punta Cana ocurrió hace poco más de un año y medio un desalojo de la zona llamada Casabar, donde vivían cientos de personas ocupando un terreno perteneciente a una empresa de esta localidad.

Luego de un proceso legal que finalizó en una orden de desalojo, una mañana el abogado del Estado procedió al desmonte del lugar. En aquel momento las autoridades, principalmente de Medio Ambiente se mantuvieron vigilantes.

Algunas de las personas que residían en aquel lugar dijeron a este medio que entendían que ellos no tenían papeles de esos terrenos y que por ende no eran propietarios, pero que no tenían otro sitio donde vivir.