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Verón no tiene planes concretos para evitar el deterioro y apropiación de espacios públicos

Escrito por Julio González jgonzalez@editorabavaro.com.

Verón no tiene planes concretos para evitar el deterioro y apropiación de espacios públicos

Verón. El deterioro y el mal uso que se les da a las aceras de este Distrito Turístico Verón-Punta Cana es una historia de nunca acabar. Y es que todavía la Junta Distrital no cuenta con un plan para desarrabalizar y reconstruir esta infraestructura por el que tanto claman los residentes de esta localidad.

Las aceras representan un bien público, que les permite a los ciudadanos caminar a la par de la calle sin ser atropellados por los vehículos. Estas deben ser construidas por el gobierno local y su buen uso respaldado por las autoridades del orden público.

Luego de haber sido construidas, estas aceras se han destruido considerablemente, llegando a representar un riesgo para los cientos de ciudadanos que transitan diariamente por ellas. Su mal estado ocasiona que se formen charcos y grandes grietas, que con el pasar del tiempo obstaculizan el paso de los transeúntes.

Estas aceras fueron construidas sin los metros de ancho necesarios para que dos personas puedan pasar al mismo tiempo por ellas, por lo que son estrechas. Tampoco cuentan con las pendientes para minusválidos y el material del que las hicieron no es lo suficientemente resistente.

José Vásquez, encargado de la Oficina Técnica de la Junta Distrital Verón-Punta Cana, dijo que las aceras no llevan un mantenimiento como tal, y que el departamento de Ornato debe limpiarlas. Se excusó diciendo que el origen del problema es que las aceras de esta localidad están mal construidas.

“No es mantenerlas; es rehacerlas. Las aceras de este distrito no sirven ningunas; habría que picarlas y rehacerlas. Eso tiene un precio. Ya se ha hecho un levantamiento de cuántos metros hay”, indicó Vásquez.

Precisó que desde la comunidad Los Manantiales hasta Las Dos Jardas hay más de 3 kilómetros de aceras, que son 3,000 mil metros lineales, lo que haría un presupuesto de más de seis millones de pesos, que debe ser aprobado. Comentó que ya les entregó a sus superiores este trabajo de levantamiento, pero que se debe esperar a que se apruebe.

Según la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, en su artículo 79, los distritos municipales, de acuerdo al territorio que la ley le asigna, tienen la competencia de constitución, conservación y reparación de calles, aceras, contenes, caminos vecinales, puentes, fuentes y otras infraestructuras de interés comunitario existentes en su territorio.

PARQUEO SOBRE ACERAS

Además del deterioro y descuido de mantenimiento, las aceras también adolecen de respeto para que sean solamente utilizadas para los peatones. Pues, son muchos los ciudadanos que las usan como lugar de estacionamiento, impidiendo así el paso de los peatones y ocasionándoles que tengan que bajar a las calles, lo que contribuye a que el riesgo para sus vidas sea mayor.

Las calles de Verón, Bávaro y Punta Cana están repletas de vehículos estacionados en las aceras. Residentes de esta localidad se han quejado tanto del mal estado como de esta situación que les impide caminar libremente.

Ramona Jiménez, residente en este distrito, dice que a veces estacionan los motores en medio de las aceras, por lo que deben caminar en las orillas de la carretera y defenderse como pueda de vehículos en movimiento.

A Paula Mariano Javier esta situación de desorden le parece preocupante. “Eso no se ve bien, porque por ahí transitan los niños también”, agrega Mariano. También opinó que las aceras no son lugares para vender, sino para las personas caminar.

Según la Ley 63-17, de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de la República Dominicana, del 24 de febrero de 2017, en su artículo 148, los ayuntamientos, basados en estudios técnicos de ordenación urbana y circulación, podrán dictar ordenanzas que reglamenten el tránsito y el estacionamiento de vehículos, siempre que no estén en conflicto con las disposiciones de esta ley, sus reglamentos o las decisiones generales dictadas por el Intrant.

También, en el artículo 149, relata que las disposiciones sobre estacionamiento o dirección del tránsito serán efectivas únicamente cuando se coloquen y mientras se conserven los rótulos, señales o marcas adecuadas en los lugares reglamentados. En caso contrario, los conductores no serán sancionados.

Según este último artículo, las calles de Verón deberían estar correctamente señalizadas y decir en letreros los lugares aptos para paqueo y cuáles no, para así poder sancionar a quienes se paqueen en esas zonas. Pero eso no contempla las aceras, las cuales deben quedar libres para el paso del peatón.

El encargado en esta zona turística de de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), Minoru Matsunaga, admitió que en esta zona es un desorden el paqueo de vehículos.

Señaló que se da la situación de que hay negocios y apartamentos que no cuentan con los estacionamientos correspondientes, por lo que las personas parquean sus vehículos en las vías públicas.

Matsunaga dijo que al encontrar estos vehículos estacionados en las aceras, como autoridad que regulan el tránsito, tratan de encontrar al conductor, y si no está se llevan el automóvil en cuestión, que luego será reclamado por su propietario y quien además deberá pagar la multa correspondiente.

BUHONEROS

Los planes de desarrabalización de las áreas públicas realizados en otras localidades del país, como Santiago, Santo Domingo e Higüey, no han llegado aún al distrito turístico más importante del Caribe.

Los negocios de venta de comida, frutas, mercancías, como ropa, zapatos y productos cosméticos, persisten en las aceras de Verón. Con el tiempo se han ido proliferando y copando más espacios públicos.

La situación ha llegado al grado de que en el Cruce de Los Manantiales han colocado una ferretería andante, en la que venden taladros, martillos y toda clase de artefactos para la construcción.

Con una lona colocada en la acera y decenas de herramientas esparcidas por todos lados, el señor Henry Castro se dedica a la venta de esos enseres cada día en el concurrido cruce. Señala que apenas tiene dos semanas en esto, pero que viene desde otra zona del país a realizar este negocio.

Castro, al igual que muchos otros vendedores ambulantes, no cuenta con un permiso de las autoridades correspondientes, en este caso la Junta Distrital, para este tipo de labor.

Vásquez, de la Oficina Técnica de la Junta Municipal, expresó que es de interés del director distrital, Ramón Ramírez, que los buhoneros sean identificados, para tenerles un control desde esa entidad pública.

Destacó que la mayoría de esos vendedores ambulantes no están sometidos a controles, y que vienen de otras localidades, como Higüey y La Otra Banda, a vender  diversos productos en camionetas y a pies.

Vásquez espera que el programa para limpiar los espacios públicos que se ha implementado en otras partes del país sea aplicado en esta comunidad. “En el Presupuesto Participativo que se hizo para este año se está haciendo el diseño de lo que será la plaza de los buhoneros, donde habrá un mercadito, una plaza artesanal, donde esa gente se va a instalar”, indicó el funcionario municipal.

La ubicación aún no está definida, debido a que hay dos solares que pudieran estar disponibles para la construcción, pero aún no se ha decidido cuál es el más factible.

Según cuenta Vásquez, en dicha plaza habrá locales o casetas que se les alquilarán a los buhoneros por un pago mensual. Así, estos estarán organizados y las personas tendrán adonde ir en búsqueda de sus productos.

Los vendedores ambulantes o buhoneros deberían tener un permiso para establecerse en las áreas públicas, pero estos en su mayoría no lo tienen. “Ellos no lo tienen, porque no se les puede dar un permiso para vender en las aceras”, advirtió.