JBavaro Banner 728x90

Airbnb, una aplicación que amenaza de quitarle ingresos al Gobierno y a empresarios turísticos

Escrito por Martín Sánchez msanchez@editorabavaro.com.

En República Dominicana hay más de 45 alojamientos disponibles sin regulación del Gobierno.

Bávaro. Es indiscutible que la tecnología en la era digital ha sido de ayuda para el posicionamiento y promoción de los destinos turísticos de la República Dominicana a nivel internacional, pero en cierto punto, también ha constituido una amenaza para las empresas y el Gobierno que viven de la llamada “industria sin chimenea”.

Airbnb, es una App que funciona como intermediaria entre los dueños de propiedades y los turistas que buscan vacaciones alternativas  a las confortables habitaciones de los resorts cinco estrellas y  prefieren darse un “baño de pueblo” conviviendo  directamente con el calor de la personas.

Joel Santos, presidente de Asonahores, indicó que hay que analizar el tema prontoDurante periodo enero-noviembre, de los 4, 547,158 de turistas que visitaron el país, un total 303,636 (6.3%) no se alojaron en hoteles.  De esta última cantidad,  116,084 turistas se hospedaron en casas de amigos y familiares.  En 2016, 473,266 vacacionistas buscaron alternativas a los ricos bututes de los hoteles, acorde las  estadísticas del Banco Central.

Airbnb tiene sede en San Francisco, California, y su modelo de negocio está basado en cobrar una comisión de un 3% cuando un turista elige a través de la aplicación  una residencia para pasar sus vacaciones.

En los últimos años, se ha incrementado el número de  turistas que adoptan este modo de vacacionar, principalmente en Estados Unidos y países europeos con la llamada moda de los “mochileros”.  Ahora, también, se ha implementado en América Latina. En República Dominicana, todavía las estadísticas sobre el uso de Airbnb no es alarmante, pero empresarios del sector sostienen que  el tema deberá ser analizado para ver qué medidas a tomar, ya que ni la aplicación, ni los dueños de alojamiento pagan dinero por concepto de impuesto al Gobierno.   

Joel Santos Echavarría,  presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), habló sobre el riego de que el país dejaría de recibir divisas por este mercado si la aplicación sigue en aumento.

Lo que la aplicación hace es brindarle una experiencia más cercana al pueblo, cosa que pueden hacer sí están hospedados en los resorts, según alertó Santos Echavarría. Expresa que los clientes cada vez más quieren conocer la cotidianidad del pueblo, conocer la cultura y compartir con la gente. Citó como ejemplo el caso de las Terrenas, en Samaná, donde los turistas conviven con los oriundos del pueblo.

UNA APP PARA HACER DINERO

En el territorio nacional, la aplicación creada por Brian Chesky tiene registrado más de 45,000 alojamientos, entre villas, apartamentos y ranchos, están disponibles para los vacacionistas a través de la aplicación. Cada uno tiene entre 4 y 5 estrellas, según el nivel de aceptación.    En el intercambio de dinero por la renta el Gobierno dominicano no recibe ni un peso en impuestos.

Sobre eso, Santos indica que hasta ahora los hoteleros y el Gobierno no se han reunidos para analizar, “pero en su momento abordaremos el tema”. Reconoce que la aplicación es muy “incipiente en República Dominicana”, pero va a ir creciendo, por lo que es un tema a tratar, debido a que debe haber equivalencia impositiva e igualdad de condiciones entre cualquier esquema de una misma actividad económica.

El precio varía según el lugar y las condiciones del inmueble. Por ejemplo, en Bávaro y Punta Cana es más caro que en Santo Domingo. Un alojamiento  para 4 personas durante un mes, el dueño puede cobrar US$1,001, y sí es en Santo Domingo, baja a US$713, según las cifras que presenta la aplicación.

Además, si la persona permanece de vacaciones durante un mes, el propietario puede ganar US$548,  y si son dos personas, US$744. Una habitación privada para un solo inquilino, el dueño gana US$344 en la zona turística, mientras que en  Santo Domingo, solo percibe US$196.

El dueño del alojamiento recibe el pago automáticamente después de que los huéspedes llegan a al lugar, menos una comisión por servicio del 3 %. El depósito se hace a través de Paypal o transferencia bancaria.

Desde su fundación en 2008, Airbnbn tiene presencia en más de 65,000 ciudades de 191 países, y la han usado más de US$200 millones de personas.  En 2015, la revistas Forbes,  valoró la aplicación en más US$20 mil millones, y citó a Chesky, de 36, entre las personas con menos de 40 años que más dinero tiene, una fortuna personal de US$3 mil millones.

PAÍSES ADOPTAN MEDIDAS

Debido al auge que ha tenido desde su creación, las naciones han tenido que adoptar medidas con la intención de cobrarle un impuesto a la App y así competir en igualdad de condiciones.

México, donde 62 mil inmuebles están disponibles en la App, y que tuvo un crecimiento de 189% durante 2016, en julio del 2017, se convirtió en el primer país de América Latina en cobrar un cobrar un impuesto por hospedaje de 3% en los servicios que la compañía californiana ofrece.

En San Francisco, ciudad matriz de la empresa, solo se permite el alquiler temporal de una propiedad hasta 90 días al año y los propietarios deben ser residentes permanentes de la ciudad y estar registrados como anfitriones. En Miami Beach y  Nueva York también se adoptaron medidas, no solo contra la empresa, sino también contra los propietarios de inmuebles. En Santa Mónica, Los Ángeles, California,  los dueños deben estar registrados como anfitriones y los turistas deben pagar el 14% de la tarifa como impuesto municipal.

En Barcelona, España, la empresa fue multada con €30.000 por “comercializar apartamentos turísticos ilegales”, ya que la aplicación no se registró en el Registro de Turismo de Cataluña, como lo establece las leyes locales.   

En Ámsterdam, capital de los Países Bajos, el gobierno acordó con la empresa de cobrar un 5%, similar al que se cobra en los hoteles. En Londres, los propietarios no pueden alquilar sus viviendas por más de 3 meses al año.

En París, la capital francesa, también ha tratado de controlar el alquiler y puso más impuestos a las viviendas vacías para promover el alquiler de las mismas, con el objetivo de pagar es incrementar los impuestos que pagan las segundas residencias desde el 20% hasta el 60%.

En cambio, en República Dominicana, el tema ni se ha mencionado.