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Justicia dominicana se muestra complaciente con narcos franceses

Escrito por Oscar Quezada oquezada@editorabavaro.com.

Zaknoun y Faye, cuando salían de la cárcel en 2009.

Verón. No es la primera vez que las autoridades dominicanas son cuestionadas por su debilidad para juzgar a ciudadanos franceses vinculados al narcotráfico, como ocurrió con los pilotos fugados, Pascal Jean Furet y Bruno Armand Víctor Ados, quienes aunque están condenados a 20 años por ese crimen no fueron puestos tras las rejas, sino favorecidos con prisión domiciliaria.

El mismo nivel de complacencia se puso de manifiesto en diciembre del 2009, cuando por intersección del ex presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y su esposa, Carla Bruni, el ex presidente Leonel Fernández indultó mediante decreto a las francesas Sarah Zaknoun, de 19 años, y Celine Faye, de 20, condenadas a ocho años de prisión por tráfico de cocaína.

Ambas fueron perdonadas por el ex presidente Fernández, después de haber sido sentenciadas a prisión en el 2008, luego de que se hallaran seis kilos de cocaína en sus valijas. Las dos mujeres fueron arrestadas cuando volvían a Francia, después de una semana de vacaciones en la turística localidad de Cabarete, en Puerto Plata, al norte del país.

Las jóvenes alegaron que la droga había sido colocada allí sin que tuvieran conocimiento del hecho. Zaknoun y Faye dijeron que alguien manipuló sus pertenencias e introdujo la droga sin su consentimiento.

Sin embargo, esta explicación quedó desmentida por las investigaciones realizadas por el Ministerio Público, que logró una condena de ocho años de prisión en el Centro Penintenciario de Rafey, en la ciudad de Santiago.

Desde esta cárcel, Sarah Zaknoun y Celine Faye escribieron una carta a la señora Carla Bruni, en su entonces calidad de primera dama de la gestión de Nicolás Sarkozy, donde le pedían encarecidamente que intercediera para que fueran trasladadas a una cárcel francesa, donde terminarían de cumplir su condena.

A sabiendas de que entre República Dominicana y Francia no hay acuerdo de extradición, las imputadas por narcotráfico escribieron la misiva el 15 de junio del 2009, en la que plasmaban sus esperanzas de que la señora Bruni activara todo un engranaje diplomático para llegar a acuerdos que permitieran que fueran llevadas a su país.

Dos meses antes de esta carta, el Tribunal de Apelación de Puerto Plata confirmó la pena de ocho años de cárcel contra Sarah Zaknoun, tras haber ratificado la de su amiga, Céline Faye.

Pero a partir de esta estrambótica solicitud que atentaba contra la soberanía jurídica de República Dominicana, comenzó un intenso cabildeo desde Francia frente al gobierno que encabezaba el ex presidente Leonel Fernández, para cumplir los deseos de dos mujeres que, como otras, fueron condenadas por traficar drogas en territorio dominicano.

En diciembre de ese mismo año 2009, las autoridades dominicanas no solo hicieron realidad el sueño de estas dos imputadas, de cumplir su pena en una cárcel de Francia, sino que por órdenes directas y precisas del ex presidente Fernández fueron liberadas de toda culpa, en torno a los hechos imputables que el propio Ministerio Público demostró en los tribunales.

De esta forma, el ex mandatario no solo contradijo el resultado de las investigaciones que su propio gobierno realizó, sino que cedió ante las presiones del poderoso e influyente Estado de la Unión Europea.

Fue así como Sarah Zaknoun y Celine, de su sentencia de ocho años, solo cumplieron 18 meses bajo prisión. Sus gestiones para que la esposa del ex presidente Francés creyera en una inocencia que no pudieron probar en República Dominicana, surtieron el efecto esperado.

LA ENTREGA

Nicolás Chistopher Pisapia.Las dos extranjeras fueron entregadas a diplomáticos franceses, quienes las recibieron de manos de autoridades dominicanas y fueron llevadas a París. Fueron liberadas en presencia del ex ministro francés para Cooperación, Alain Joyandet, el ex procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, y una hermana de Zaknoun.

El acto de liberación tuvo lugar en las instalaciones del Centro Penitenciario de Rafey. En ese momento, otras 68 reclusas cumplían condenas en el área para mujeres, pero ninguna corrió con la misma suerte de estas francesas.

A mediados de noviembre del 2009, un mes antes de que fueran liberadas las dos francesas, Alain Joyandet había viajado a Santo Domingo para firmar un acuerdo para transferencia en materia penitenciaria, que tras su ratificación parlamentaria debía permitir la repatriación de las dos francesas.

Inicialmente, el acuerdo contemplaba que las imputadas debían cumplir el resto de su condena en Francia, pero luego fueron indultadas por el ex presidente Leonel Fernández.

CASO DE PILOTOS

Los dos pilotos que huyeron de la justicia dominicana, Pascal Jean Furet y Bruno Armand, están ahora bajo investigación de las autoridades francesas. Pero estos imputados no fueron apresados por el alijo de los cerca de 700 kilos de cocaína que les confiscaron, sino por otra presunta operación en la que también figura Nicolás Christopher Pisapia, el francés que aseguró a BávaroNews que no tiene nada que ver con este caso.

Los pilotos son investigados en su país por otro alijo, que supuestamente introdujeron a Francia en diciembre del 2012. Según la Procuraduría General de la República, las autoridades dominicanas fueron notificadas del arresto de Pascal Jean Fauret y Bruno Víctor Odos, por unos 500 kilos de cocaína que llevaron desde República Dominicana a ese país, desde el aeropuerto de Puerto Plata.

La Procuraduría General asegura que esa operación estuvo contenida en la acusación inicial que hizo el Ministerio Público contra los dos prófugos, así como los otros dos franceses, Alain March Paul Marie Castany y Nicolás Christopher Pisapia, y otros 27 dominicanos.

Sin embargo, esta acción fue desestimada en el auto de apertura a juicio que dictó la juez Elka Reyes Olivo, del Tercer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.

Pisapia, al igual que las dos francesas que fueron indultadas por Leonel Fernández en su gobierno, pautó para esta misma semana una reunión en la embajada de Francia en el país, para que lo ayuden a resolver su caso, porque dice que durante este tiempo solo ha tenido contacto con su abogado, Andy de León, de Higüey.

Se recuerda que cuando el pasado 14 de agosto estos pilotos franceses fueron condenados, junto a sus compatriotas Alain Marc Paul Marie Castañoy y Nicolás Cristopher Pisapia, el gobierno de Francia reaccionó calificando la pena de “muy severas”, al tiempo que puntualizó que no eran fallos definitivos.

En un comunicado, la Cancillería gala dijo asimismo que va a “seguir este asunto con la mayor atención”. El senador, Olivier Cadic, representante de los franceses afincados en el extranjero, pidió a la Cancillería “una implicación más fuerte de la diplomacia” en la defensa de sus ciudadanos.

También, en ese momento reclamó a la Cancillería actualizar su ficha de consejos a los que viajen a República Dominicana, para advertirles que allí “la inestabilidad jurídica (…) constituye un riesgo elevado”.

Contrario a la percepción de las autoridades francesas, las dominicanas calificaron dicha sentencia como la primera condena contundente que obtiene la República Dominicana contra los cárteles de drogas internacionales europeos, y uno de los mayores golpes en torno a la incautación, tanto de la droga como del avión.

Destacaron que la condena de 20 años está sustentada en pruebas legales, basadas en testigos bajo reserva o agentes infiltrados, que en sus testimonios ante el tribunal explicaron la forma en que lograron coordinar todo, y cargar el avión con las 26 maletas.

Además de estas sentencias, el Tribunal Colegiado del Departamento Judicial de La Altagracia condenó a varios dominicanos, entre ellos el capitán Bolívar Alberto Mercado Díaz, quien fue sentenciado a 10 años de reclusión; el civil Carlos Espinal, a 8 años, así como del cabo Juan Daniel Pérez Martínez, a 5 años de reclusión.

Las dos francesas alegaron ser víctimas de una mala jugada.