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Expertos aseguran que exceso de velocidad es el principal peligro de Autovía del Coral

Escrito por Alberto Arismendi aarismendi@editorabavaro.com.

Expertos aseguran que exceso de velocidad es el principal peligro de Autovía del CoralVerón. La Autopista del Coral es considerada como la obra de infraestructura más importante para la industria del turismo en la República Dominicana, ya que facilita la comunicación vial entre los enclaves turísticos de La Romana, Higüey, Verón, Punta Cana, Bávaro, Uvero Alto y Macao, que representan alrededor de 60% de la oferta hotelera en el país y una de las más grandes del Caribe.

La autopista presenta la falta de algunos retornos que no se calcularon en el proyecto original y otros que representan peligro, defectos que se pueden comprobar en diferentes tramos durante el trayecto. Igualmente, hay carencias de algunas señalizaciones y otras que no son las más adecuadas.

Igualmente, los problemas de iluminación artificial para las horas nocturnas incrementan la posibilidad de ocurrir  accidentes de tránsito en la misma.

Douglas Borrell, encargado del mantenimiento de la autovía, en declaraciones exclusivas para este medio, aseguró que los accidentes mencionados son generados por exceso de velocidad, principalmente, y representan la inversión del 60 % del presupuesto en la reparación y sustituciones de las defensas centrales en el país.

También, agregó “que a lo largo de sus 70 kilómetros construidos y distribuidos en cuatro carriles entre ambos sentidos, se trabaja constantemente para mantener las mejores condiciones viales”.

El experto vial Juan J. Castilla señala que en la autovía no se respetaron muchos conceptos básicos para la construcción de vías de comunicación, como lo es el diámetro máximo en las rotondas, que debe ser de 60 metros, el cual no se corresponde con la realidad en la de Punta Cana

“Otro defecto que se presenta en la misma rotonda, es el peraltaje invertido y la forma de acceso para la entrada a la avenida principal de Punta Cana y la continuación en la misma autovía”, asegura Castilla.

Mientras que Minoru Matsunaga, director del AMET en la zona de Verón-Bávaro, señaló: “Lo que pasa es que en las zonas donde ocurren los accidentes, en su mayoría las velocidades permitidas varían entre 50 a 80 kilómetros por hora, y los choferes andan en sus vehículos a altas velocidades, que llegan hasta los 200 kilómetros por hora”.

Otra situación que se presenta es en los retornos de “Coco Loco”, que son utilizados por algunos choferes de transporte público y de turismo en sentido contrario, para evitar esperar el cambio de luz de los semáforos.