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En el 2017 se dispararon las cifras de embarazos en adolescentes atendidas en la UNAP de Verón

Escrito por REDACCIÓN BÁVARONEWS.

El embarazo en adolescente se ha convertido en una constante de los países latinoamericanos.

Verón. La cantidad de adolescentes embarazadas que han sido atendidas durante este año en la Unidad de Atención Primaria (UNAP) supera por mucho las atendidas para el mismo periodo del año pasado.

En el período transcurrido de enero a septiembre 2016, en esta UNAP se atendieron 258 adolescentes embarazadas, y para el mismo periodo de tiempo de este año recibieron 356. Estas cifras reflejan un aumento de 98 pacientes en la misma cantidad de tiempo.

El embarazo en adolescentes se ha convertido en una constante de los países latinoamericanos, dentro de los que destaca República Dominicana como uno de los primeros cinco con más casuísticas de este tipo.

El embarazo en adolescentes no sólo representa en si una problemática para los cientos de niñas que viven este drama, sino para sus familias y la sociedad. En los últimos meses, en el país se ha producido una serie de casos que destacan por tener como protagonistas a adolescentes que han sido noticia por involucrarse a destiempo en relaciones sentimentales.

Algunas de estas muchachas hallaron su muerte en circunstancias precisamente vinculadas de alguna forma a sus amoríos.

Cada uno de los casos, que recientemente estuvieron en la palestra pública, forma parte de factores que desembocan en un embarazo durante la adolescencia. Un denominador común en esos sucesos es que estas jóvenes, brutalmente asesinadas, se les permitían tener una relación de noviazgo, pese a ser apenas unas niñas.

Uno de los casos más sonados y que consternó a la sociedad dominicana, fue el asesinato de la adolescente embarazada Emely Peguero, residente en la comunidad de Senoví, de la provincia Duarte, supuestamente por su novio y padre de la criatura que llevaba en el vientre.

Los principales factores que expertos aseguran son causantes del embarazo en adolescentes son: la permisividad de los padres a que sus hijas tengan una relación de noviazgo; la falta de comunicación de los padres con sus hijas adolescentes, y la desintegración familiar, dígase la ausencia de un padre o una madre

CIFRAS DE LA UNAP

El doctor Starkys Calvillo, director de la UNAP de Verón, explicó que según las estadísticas de ese centro a inicios de este año 2017 no hubo muchos casos de adolescentes embarazadas, pero en los meses de verano las cifras se incrementaron.

En enero, recibieron en consultas a 17 adolescentes embarazadas; 15 en febrero y 14 en marzo. Para abril, atendieron 28. En el mes de mayo las cifras empezaron a aumentar con 50 jóvenes. En junio, consultaron 47 y el pico más alto se dio en julio, con 101. Ya para el mes de agosto vieron a 84 embarazos en esa población.

“En el mes de julio atendimos lo que nunca habíamos tenido, en un sólo mes, de 101 adolescentes embarazadas”, destacó Calvillo.

El doctor indicó que se consideran adolescentes entre 12 y 19 años de edad, pero que la mayoría de las que han atendido están entre los 15 y 18 años.

Recientemente, hasta la redacción de este medio llegó una madre denunciando que su hija de once años había sido “secuestrada” por su novio, de 20 años de edad. De hecho, no se trató de un secuestro como tal, sino que así quiso referirse la madre de esta niña al noviazgo que mantenía su hija con un hombre mayor que ella. Finalmente, la niña apareció en un sector de Santo Domingo, pero su madre dijo a este semanario que entiende que parte de lo sucedido se debió a la falta de comunicación entre ellas, durante las semanas previas a que la mejor desapareciera.

SITUACIÓN EN LA ALTAGRACIA

La doctora Mercedes Cueto, coordinadora de los programas de la Dirección Provincial de Salud, facilitó a este medio un documento según el cual entre enero y junio del 2017 en el Hospital Provincial Nuestra Señora de La Altagracia, en Higüey, se han atendido un total de 1,858 adolescentes embarazadas, de distintas comunidades de esta demarcación.

Este mismo documento señala que de esas 1,858 adolescentes atendidas, 807 fueron para realizarles partos vaginales, 608 cesáreas y 443 terminaron en abortos.

Según la Encuesta Demográfica y de Salud (Endesa) 2013 del Ministerio de Salud Pública, una de cada 5 mujeres de 15-19 años ha tenido hijos o ha estado embarazada. La prevalencia del embarazo y la maternidad adolescente se asocian directamente a la pobreza y la baja educación.

De acuerdo a este estudio, el riesgo de una adolescente de quedar embarazada es seis veces superior en las mujeres de educación primaria respecto a las de educación superior, y de cuatro veces superior cuando se relacionan las mujeres del quintil más pobre con las del quintil más rico.

La República Dominicana es uno de los tres países de América Latina con mayor tasa de fecundidad en adolescentes, con 90 embarazadas por cada 1,000 adolescentes. En el 2015, el Ministerio de Salud Pública prestó servicios a 37,914 embarazadas adolescentes, que representó el 27 % del total de mujeres atendidas en condición de embarazo, y de éstas 2,137 eran menores de 15 años.

Cueto destacó que “en los centros de salud privados, en los primeros seis meses de este año sólo se presentaron 62 casos de embarazos en adolescentes, mientras en los establecimientos públicos fueron 434, lo cual revela que la mayoría de los casos están relacionados con la pobreza y falta de oportunidades”.

CAUSAS, CONSECUENCIAS Y PREVENCIÓN

Según Cueto, a pesar de que en todos los establecimientos de Salud Publica hay una amplia disponibilidad de todos los métodos de planificación familiar, se mantiene aproximadamente un 27 % de embarazo en adolescentes.

Dentro de las causas que destacan para el embarazo en la adolescencia están la desintegración familiar, las relaciones sexuales precoces, la libertad sexual, la búsqueda de una relación y circunstancias particulares, como prostitución, violación, incesto y adolescentes con problemas mentales.

Otras causas son la práctica de las relaciones sexuales de los jóvenes sin métodos anticonceptivos, y el matrimonio a edades tempranas y el rol de género, que tradicionalmente se asigna a la mujer. También, la presión de los compañeros, que alientan a los adolescentes a tener relaciones sexuales, al igual que el consumo de bebidas alcohólicas y otras drogas, que producen una reducción en la inhibición, lo que puede estimular la actividad sexual no deseada.

Además de las anteriores causas, está igualmente el carecer de información y conocimientos suficientes sobre los métodos anticonceptivos, y no tener un fácil acceso a su adquisición, así como la falta de una buena educación sexual.

El embarazo en adolescentes trae consigo consecuencias tales como el abandono de los estudios, las relaciones inestables, el mayor número de hijos y las consecuencias posteriores físicas y psicológicas.

La doctora Cueto destacó que dentro de los programas preventivos en el Hospital Provincial Nuestra Señora de La Altagracia funciona una Unidad de Atención Integral a los y las Adolescentes. Además, en la Dirección Provincial de Salud se desarrolla un programa de prevención de embarazos. Ambos realizan charlas y actividades en las escuelas, clubes y juntas de vecinos.