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Revelan el funcionamiento ilegal de tres guarderías infantiles en Las Dos Jardas

Escrito por Julio González jgonzalez@editorabavaro.com.

Las guarderías infantiles en Las Dos Jardas no cuentan con el permiso requerido por el Conani para operar de forma regular

Verón. Una guardería es un sitio educativo, de gestión pública, privada o concertada en las que se forma a niños y niñas de entre 0 y 5 años. Los encargados de supervisar a los menores son profesionales en el área de la educación temprana, preescolar o infantil, y su trabajo consiste no sólo en inspeccionar a los pequeños y proveerles de los cuidados necesarios de su edad, alentarlos a aprender de una manera lúdica mediante la estimulación de sus áreas cognitiva, física y emocional.

Estos establecimientos, para poder operar ,y dado a la rigurosa labor de trabajar con infantes, requieren además de una serie de requisitos y fiscalizaciones por parte de las instancias gubernamentales que ejecutan políticas públicas orientadas a la protección de niñas, niños y adolescentes, cumpliendo con las disposiciones de las leyes que rigen la materia.

Es común observar en distintas localidades del país, sobre todo, en áreas rurales, varias viviendas que funcionan como guarderías sin los más elementales requisitos y condiciones que les permita operar para tal fin.

La comunidad de Las Dos Jardas, en el Distrito Verón-Punta Cana, no es la excepción. Alrededor de unas tres guarderías hacen vida en el lugar y atienden entre 5 y 10 niños diariamente, todas sin la autorización del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), ente del Estado encargado de regular la operatividad de estas.

En una de las viviendas, en las cercanías de la entrada principal del sector, funge una guardería de nombre “Norma”, donde reciben actualmente unos 8 niños. Una empleada del establecimiento, que pidió el resguardo de su identificación, dijo que operan desde hace varios años y los padres de los pequeños confían en la atención que se les brinda a sus hijos.

Muchas de las guarderías no cumplen con los parámetros exigidos para su funcionamiento

“Nosotros no tenemos permiso, porque no estamos registrados en Conani, pero somos muy cuidadosos con la atención de los niños; de hecho, aquí ellos juegan, le damos el almuerzo y estamos pendientes de ellos”, aseveró la mujer, mientras terminaba de hacer el almuerzo y los infantes jugaban solos sin su supervisión.

Sobre su regularización ante el Conani para operar legalmente, explicó que depende de los responsables del establecimiento acudir ante esta instancia y consignar los requisitos exigidos.

Muy cerca de allí, también se encuentra en las mismas condiciones el Jardín Infantil “Jehova Jire”, el cual labora de lunes a domingo, sin un número específico de niños, porque varía de acuerdo a la necesidad de algunos padres que requieren dejar a sus pequeños cuando las diversas actividades no les permite el cuidado de sus hijos.

De acuerdo a una de las empleadas, este lugar tampoco cuenta con la autorización del Conani para operar como guardería infantil. Sin embargo, aseguró que tratan de brindar una atención adecuada, y hasta el momento no se han presentado incidentes que lamentar en los años que fungen como tal.

“Aquí estamos pendientes de ellos para que no les falte nada. Actualmente, tenemos bajo nuestra supervisión unos 5 niños que atendemos con mucho amor, y en ningún momento le quitamos la mirada de encima”, agregó la empleada, quien también prefirió tener su nombre bajo el anonimato.

“Mis Pequeños Pasos”, es otra de las guarderías que funciona justo al lado de “Jehova Jire”, que según sus trabajadores igual permanece en la misma situación irregular.

PROBLEMATICAS

Los vecinos claman por mejoras en la recogida de la basura y la culminación del asfaltado de todas sus calles

En la comunidad de Las Dos Jardas sus residentes enfrentan de igual modo múltiples deficiencias en materia de servicios públicos que han ido deteriorando cada vez más su calidad de vida. Muchos de ellos, afirman sentirse abandonados por las autoridades y sus planteamientos han quedado como otras de las promesas incumplidas.

Ramón Martínez, vecino del sectorRamón Martínez, vecino de este sector, acotó que la inseguridad gana aceleradamente más espacios en la comunidad. “La Policía Nacional ni se asoma por aquí; cada vez que llega la noche es peor, porque los delincuentes hacen de las suyas”, manifestó Martínez.

Expresó que los asaltos se han incrementado aún más en la zona y los patrullajes de los efectivos policiales disminuyeron, lo que hace sentir a los habitantes totalmente desprotegidos.

Otro de los problemas que enfrentan son las constantes fallas en la recogida de la basura. Las calles de Las Dos Jardas en su gran mayoría están regadas de desperdicios y los malos olores son bastantes fuertes que hacen casi imposible la permanencia de las personas en ciertos sectores.

Edison Moreno, morador de una de las calles principales, aseguró que el camión casi no pasa por la comunidad y los montones de desechos crecen cada día principalmente en las esquinas de las calles.

“Hay mucha basura aquí; no sabemos que es lo que está pasando con el servicio de recogida. En la Junta Municipal no nos dan respuestas y esto nos está afectando, porque los niveles de contaminación crecen y crecen”, recalcó Moreno.

En este sentido, precisó que a principios de año la comunidad fue beneficiada por el Plan de Asfaltado, lo que permitió el embellecimiento de varias calles del lugar, que hoy en día lucen con muchas de basura esperando el camión.

Hizo un llamado a las autoridades a visitar la zona y ver con detenimiento cada uno de los problemas que padecen; así como la cobertura de asfalto del 100% de las calles de Las Dos Jardas, puesto que el plan solo abarcó la mitad.

Los jóvenes del sector también aprovecharon de alertar al director municipal de Verón-Punta Cana, Ramón Ramírez, de enviar una comisión a los fines de evaluar las condiciones de la cancha deportiva, que desde hace varios meses permanece en un considerable deterioro, situación que les impide desarrollar la práctica de algunas disciplinas y el desenvolvimiento de su sano esparcimiento.

La cancha deportiva presenta un deterioro considerable.

Reglamento

Desde el 6 de noviembre del año 2007, el Conani cuenta con el Reglamento para la Inscripción, Registro, Acreditación y Supervisión de las Instituciones Gubernamentales y no Gubernamentales que desarrollan Programas y Servicios dirigidos a la Niñez y la Adolescencia, el cual establece los parámetros correspondientes que determinan la formalización de la constitución de una guardería.

En el artículo 3 del Título VI de este texto legal referido al Registro de las Organizaciones Gubernamentales y No Gubernamentales, especifica los requisitos que deben consignar ante el Conani que incluyen: una certificación de la Secretaría de Estado de Industria y Comercio, departamento de Nombres Comerciales y Marcas de Fábricas autorizando uso de nombre; estatutos de la organización; acta de la Asamblea Constitutiva; lista de miembros, con los datos generales (nombres, nacionalidad, profesión, estado civil, número de cédula de identidad y electoral o pasaporte y dirección domiciliaria).

Asimismo, nombre y currículum vitae de su máximo representante; domicilio principal de la institución o sede física permanente verificable por el consejo; decreto de incorporación; copia del ejemplar del periódico en el cual se haya publicado la constitución de la organización; certificación del consultor jurídico del Poder Ejecutivo; referencias institucionales que avalen su existencia y trayectoria; Registro Nacional de Contribuyente (RNC); solicitud de registro dirigida al CONANI; informe técnico de los programas que desarrollan y papel de buena conducta de los directivos del programa que pondrán en ejecución.

En la oficina de la institución para la zona Bávaro, Verón y Punta Cana, expresaron que cuentan con un departamento encargado para tal fin, ubicado en La Romana, encargado de la fiscalización de guarderías en todo el Este del país y que constantemente supervisan estos establecimientos, a los fines de verificar su correcto desenvolvimiento, de acuerdo a los parámetros exigidos.